"La ópera es un pedazo de pomposa locura"
Charles de Marguetel de Saint-Denis,
Seigneur de Saint-Evremond (1610-1703)
REFLEXIÓN PREVIA SOBRE EL ARTE, LA MÚSICA Y LA ÓPERA.
La relación de las artes plásticas o visuales con la música ha sido una constante a través de la historia, mostrándose como una necesidad o una tendencia que vuelve tras de sí regularmente:
" Durante toda la historia del arte ha habido pintores y escultores que han utilizado referencias musicales en sus obras. Caravaggio, Tiziano y muchos otros pintaban con frecuencia instrumentos musicales. También hemos tenido y tenemos a compositores que se han inspirado en pinturas o en la personalidad de un pintor: recordemos a Mussorgsky y a Hindemith, por ejemplo".
Algunos autores explican esta vinculación valiéndose del carácter efímero de la música como la principal causa: "Al ser la música un arte efímero que únicamente existe mientras se interpreta, precisa de su reflejo en las demás artes (literatura, artes plásticas, etc.) para establecer su trayectoria histórica".
La relación de las demás artes, y en especial de las visuales, con la música, no deja de poseer cierto aire romántico e idealista, que indudablemente tiene su clímax en la ópera, pues "lo visual en la ópera permite añadir una configuración espacial a lo que no sería más que un flujo sonoro y musical". Es aquí, en la ópera, en donde confluyen los intentos utópicos de unificación multidisciplinaria o Gesamkunstwerk (obra de arte total), resumido magistralmente por Richard Wagner. Eduardo Subirats define la Gesamkunstwerk de la siguiente manera:
"Concebida en primer lugar como integración de todas las artes, y también como doctrina de salvación social, la obra de arte total permitió definir utópica o trascendentalmente el objetivo de un diseño total de la cultura en el que estaban comprendidos, en una fabulosa unidad, desde los espacios de la ciudad hasta la organización de la economía emocional del individuo".
Para comprender la revisión que Nam June Paik realiza de la ópera, se hace necesario establecer ciertos puntos en común o definiciones que nos aclaren el fundamento o el "espíritu" de ella. Sólo de esta forma se podrán establecer los reales alcances de su transmutación electrónica.
Aclarado esto, podemos comenzar esta exploración a partir del entendimiento de la ópera desde una percepción más o menos generalizada en el común de las personas. Desde este punto de vista, se entiende que la ópera es una mancomunión de canto, teatro y música instrumentalizada, cuyo fin sería constituirse como el lugar por excelencia en donde se expresan las pasiones y deseos humanos a partir de historias que reflejan las pulsiones, miedos y frustraciones de la sociedad.
Para Marie-France Castarède la ópera se define a partir de la relación con el inconsciente:
"Aunque no siempre haya sido así...lo propio de la ópera es ofrecer al inconsciente de cada oyente un espejo (con mayor o menor fuerza reflectante, según el genio del compositor) de sus fantasmas originarios: fantasmas del nacimiento y de la muerte, de la escena primitiva, de la diferencia de los sexos, de la seducción, de la castración."
Una definición más apasionada la hayamos en C. Lévi-Strauss:
"La ópera es la música realizada en su forma más alta, la más completa, la más total; en ella encontramos lo que la humanidad ha pedido desde hace tanto tiempo a los mitos: dar explicaciones o expresiones totales que se sitúan simultáneamente en varios niveles".
Resulta interesante descubrir como en la ópera, tanto la música como el canto, conducen a la pluralidad de sentidos, es polisémica. El rol de la música en la ópera es para muchos el más relevante ya que la música por si sola es catártica y nos remite a estados instintivos sumamente potentes:
"A diferencia de las demás artes- artes plásticas, literatura, teatro, cine-, la música no tiene representaciones: remite a los efectos que la fundamentan, que pueden establecerse a través de los sentimientos que han inspirado al compositor: tristeza, duelo, alegría, gloria y apoteosis, paz, elevación, espera, exaltación, abatimiento, cólera...Más concretamente, y debido a su proximidad con el afecto, la música nos conecta a nuestro mundo pulsional: puesto que no representa nada, la música es la metáfora de la pulsión"
No obstante, son muchos los que plantean que quienquiera que disfrute del arte escénico, tanto del cine, como de la televisión o sobre un escenario, o de la música, es un amante potencial de la ópera, "ya que esta es arte escénico convertido en música". Esto último nos da pie para realizar una concisa valorización de la ópera desde sus aspectos sociológicos. La ópera en sí, según la mayoría de los autores, posee una importancia social única, pues actúa como reflejo de los diversos ámbitos de convivencia colectiva. En este sentido, vale la pena recordar que durante el siglo XIX la ópera era la única expresión artística capaz de provocar un diálogo entre el poder y los espectadores de cualquier origen social. No obstante, actualmente existe la percepción de que con el tiempo la ópera se ha ido alejando de las personas, en un proceso a la inversa de lo que se esperaría, producto principalmente de los prejuicios elaborados en torno a ella. Este fenómeno se vería influenciado principalmente por los discursos anti-elitistas y las demarcaciones entre "alta cultura" y "baja cultura" (Adorno). Al respecto, Charles Osborne se realiza la siguiente pregunta: ¿No es la música operística un tipo completamente diferente de música de aquella del canto o de la comedia musical? El mismo autor se responde como que puede ser, aunque no debería ser. Según su argumento, las óperas de Mozart "La flauta mágica" y "Las bodas de Fígaro" no suenan muy similares a los Beatles, siendo muy difícil comparar la ópera del siglo XVII con el pop del siglo XX, aunque la gente en 1780 bailó sus melodías y transformó sus arias en canciones populares.
Este será uno de los elementos sobre los que reflexionaré más adelante en relación a Nam June Paik y su revisión de la ópera a través de dispositivos electrónicos, como una posible forma de crítica al medio y la industria cultural.
NAM JUNE PAIK: MÚSICA Y PERFORMANCES.
ANTECEDENTES DE LA ÓPERA ELECTRÓNICA.
La carrera de Nam June Paik está repleta de obras que refuerzan un lazo indisoluble con la música y con la representación escenográfica. Ya sea de manera más directa o indirecta, Nam June Paik crea una serie de trabajos de difícil clasificación en donde centra sus investigaciones e inquietudes, inmerso siempre en una vorágine de experimentación artística que alcanza inclusive a la ópera.
Para comprender las causas que llevaron a Nam June Paik (Corea, 1932 – Miami, 2006) a interesarse por la ópera, necesariamente debemos recurrir a su biografía. Con ello descubriremos prontamente como Paik desarrolla a través de los años un discurso en donde la música particularmente, juega un rol fundamental como catalizadora de sus energías creativas mucho antes de que descubriera las posibilidades interdisciplinarias del video y de los nuevos medios de creación de digital.
Una pasada rápida a su historial de vida, nos revela que posteriormente a la obtención de la licenciatura en Historia del arte y estética en la Universidad de Tokio (1956) en donde realiza una tesis sobre Arnold Schönberg, decide radicarse en Colonia, Alemania, para estudiar música en la Universidad de Münich y en el conservatorio de Friburgo (1957). Durante su estancia en Colonia se interesa por las experimentaciones sonoras de Karlheinz Stockhausen, produciéndose un primer acercamiento profundo a la creación musical a través de dispositivos electrónicos, llegando incluso a participar de las investigaciones de Stockhausen, trabajando en el estudio de este autor durante un tiempo.
Según investigadores como Michael Nyman, el trabajo musical de Paik se mostraría claramente demarcado en tres fases de desarrollo. La primera de ellas se habría iniciado en 1947 influenciado principalmente por el folclore coreano y finalizaría en sus variaciones seriales para solo de violín y el String Quartet no serial de 1955-57. La segunda parte se destacaría por la influencia notoria de John Cage a quien conoce en 1958, y la tercera se daría cuando comienza una larga colaboración con la chelista Charlotte Moorman.
Una vez imbuido de las propuestas de Fluxus, la obra musical de Paik comienza a adquirir una serie de particularidades que trascenderían los límites formales de la representación "puramente" musical para hacerse cargo de otras emociones y sensibilidades subyacentes a este acto creativo. En esta búsqueda y experimentación comienza a desarrollar performances en donde, muy en la línea de Fluxus y especialmente de John Cage, apela a la destrucción de instrumentos musicales como una nueva manera de relacionarse con el instrumento y de obtener nuevos sonidos.
El mismo Paik asume su innegable vinculación con Cage y resume las vertientes sobre las que adquiere cuerpo su obra:
"La mayor influencia que he recibido ha sido de John Cage...para él fue importante el Dadaísmo; de la misma forma que para mí lo fueron el Dadaismo y Duchamp. Yo soy una especie de expresionista; mis primeras piezas son bastante expresionistas. Conocí el Futurismo en el 58, no antes; resultó interesante porque fue el primer movimiento artístico que expresaba el componente "tiempo" y el video es imagen más tiempo. También el Futurismo fue importante desde el punto de vista teórico. El tiempo influye en el arte; es necesario reconocer la contribución del Futurismo en la historia del video".
Investigadores como José R. Pérez Ornia han indagado en la relación de Paik con Fluxus y en como esto afectó su producción musical. Este autor lo define de este modo: "La música de Paik es antimúsica, música Fluxus articulada en la performance, en gestos y acciones"
En esta senda aparecen obras como "Solo para violín" (1962), en donde el violín comienza a ser tocado en su forma tradicional hasta que el instrumento es bajado lentamente hasta el suelo, punto en donde Paik empieza a utilizar sus pies en la ejecución. En otra obra del mismo año, "Violín para ser arrastrado por el pavimento", el instrumento es arrastrado por la calle, en una performance que se traduce en que el instrumento como tal desaparece creando una serie de sonidos discordantes tras su roce con el suelo. También entre 1961-1962, Paik da una serie de conciertos para piano. En uno de ellos llega a cubrir el instrumento con alambres y crema de afeitar hasta terminar brincando sobre él.
Otra obra emblemática en esta relación músico-visual, es la colaboración con Cage en "Etude for pianoforte". En esta performance Paik brinca desde el público al escenario, cortando los cables eléctricos y las cuerdas de las guitarras de Cage, embadurnado a este con crema de afeitar. Como corolario, Nam June Paik sale corriendo por bambalinas lanzando un gran grito. Tras unos minutos Paik llama desde un teléfono público para anunciar que el concierto ha llegado a su fin y que los espectadores se pueden retirar a sus hogares.
Vale la pena mencionar también las obras tributo a John Cage. La primera de ellas, con un marcado carácter musical al estilo Paik, fue estrenada en 1959 en la Galería 22 de Düsseldorf y entre algunos de los asistentes se encontraban Joseph Beuys y Mary Bauermeister. En aquella ocasión, el artista coreano empleó cintas de audio con grabaciones en las que mezclaba el sonido del piano con gritos, fragmentos de música clásica y otros efectos. Ya más tarde, en 1973 realizaría una versión videográfica del homenaje mostrando imágenes de performances y anécdotas de Cage intercaladas con fragmentos de sus propias obras, como "Zen for TV" y sus primeras acciones con Charlotte Moorman.
Todas estas acciones nos muestran la relación de Paik con la música desde una perspectiva desacralizadora, tanto del instrumento como de la labor del músico o de los rituales prestablecidos por las normas del espectáculo, en una actitud transmusical. El mismo Nam june Paik muchas veces describió tales performances como un atentado contra la sofocación del teatro, la sala de música y la rigidez de la música clásica. Claramente, estas performances músico-teatrales aparecen por parte de este artista, como una agresión personal a la música y sus formas más seculares, pero también como una autoreflexión sobre su propia labor musical y su formación. Con esto no quiero decir que Paik rompa con su propia tradición, pues evidentemente la atracción que posteriormente ejercería el video en Nam June Paik no desplaza su faceta de músico y compositor, muy por el contrario la potencia y le otorga nuevas capacidades en la construcción de imagen en movimiento y sonido. Al respecto Michael Nyman plantea que: "sigue siendo un compositor, incluso cuando es un videoartista"
NAM JUNE PAIK Y LA GESAMKUNSTWERK.
Todas las acciones realizadas por Fuxus y especialmente por Nam June Paik, nos revelan el carácter rupturista del arte de este momento, manifestado principalmente como un revival de la Gesamkunstwerk, tal y como había sido planteada por Richard Wagner en el siglo XVIII.
La década del 60` y su etapa Fluxus son especialmente importantes en el afán pluridisciplinario de Paik, pues como hemos visto, la performance, el teatro, la música, el cine o la literatura convivían fluidamente como parte de los principios bajo los que actuaba este movimiento y otras tendencias acaecidas en ese momento histórico. Laura Baigorri opina que las performances y los happenings de los años 60` y 70`, son junto al video, las formas de arte que más propiciaron la cooperación entre las artes. Una interdisciplinariedad cuyos principios ya eran defendidos anteriormente por el Dadá y la Bauhaus.
Este rol de absoluta importancia adjudicado al video, tiene su fundamento en que se convierte en una herramienta a la que tenían acceso desde artistas plásticos hasta bailarines, actores o coreógrafos. Recordemos además, que esto recién sucede entre 1964-1965 cuando Sony saca al mercado la primera cámara de video portátil, la ya mítica Portapak, utilizada por primera vez por Nam June Paik en un video expuesto en el café Go Go de Nueva York, acontecimiento que para muchos lo hizo merecedor del título de "padre del videoarte".
Los intentos de interdisciplinariedad en Nam June Paik se ven ciertamente potenciados cuando en 1963 comienza a incorporar tecnologías en sus obras. Es en este momento cuando ocupa en sus producciones fonográfos, ventiladores, televisores o cintas magnetofónicas, entre otros artículos electrónicos. Posteriormente, Nam june Paik comienza a incluir en sus trabajos videos creados por él mismo, diversificando su perfil performático-musical a la videoescultura y la videoinstalación. Marco María Gazzano sitúa al constructivista Lazar Lissitzky y su proyecto teatral de gran magnitud "Victoria sobre el sol" (1923) como el principal antecedente de las videoinstalaciones de Paik. Lissitzky fue uno de los primeros artistas en introducir la radio y el cine, junto con otros artículos técnicos, en el interior de un espacio artístico (teatral) concibiendo a las personas, objetos, colores y sonidos como partes integrantes, no sólo de la obra de arte, sino de una nueva forma de mirar que él denominaba "visión electromecánica".
Es en la videoinstalación, donde Paik resume tal vez con mayor fuerza el ideal wagneriano de "obra de arte total". Esta idea se ve reforzada con lo que Laura Baigorri propone, en relación a que el ideal wagneriano de una síntesis creativa que implique la unión de poesía y música dentro del marco visual y dinámico de la ópera, es uno de los principales referentes de la videoinstalación.
"La videoinstalación es una de las prácticas que más se ha aproximado al complejo concepto de "obra de arte total": espacio y tiempo, imagen (fotografía/cine/video), sonido/música, objeto/escultura, iluminación, recorrido, participación; en ocasiones incluso, poesía, pintura, texto, acción, representación..."
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Cuando Name June Paik en una carta a John Cage hablaba de realizar una "composición multimedia" en la que pretendía utilizar un proyector de color, tres pantallas de cine, un streap-teaser, un boxeador, una gallina viva, una niña de seis años, un piano de luces, sonidos y un televisor, claramente se está refiriendo a una visión actualizada de "obra de arte total" en el sentido que Wagner planteaba.
Bajo cualquier punto de vista, el trabajo de Nam June Paik encierra en su concepción una vinculación innegable con "la obra de arte total" en el sentido wagneriano. Si para Richard Wagner el acercamiento a la Gesamkunstwerk se lograba por excelencia a través de la ópera, en Paik vemos como éste se produce básicamente mediante el uso de las nuevas tecnologías, ampliando el campo de acción de lo que Gesamkunstwerk significa como concepto. Los trabajos instalativos de Paik abordan el espacio como un escenario abierto a la interacción absoluta de múltiples expresiones artísticas mezcladas con elementos tecnológicos, son puro espectáculo visual y sonoro, son ópera electrónica.
Nam June Paik era plenamente consciente de esta valorización de la ópera, de Wagner y de la Gesamkunstwerk. El mismo llega a desarrollar algunas reflexiones sobre la vinculación de la ópera con la videoinstalación:
"Admiramos la ópera italiana por su flexibilidad, por el concepto "espacio", de gran espacio, y por la relación entre espacio y sonido. Pero se puede intervenir sobre la ópera renovándola. De esta manera la videoinstalación tiene la posibilidad de transformarse en una ópera, una video ópera".
Para Nam June Paik la elaboración de un discurso en donde la sociedad sea un gran escenario "multimedia" no parecía tan lejano. Para este artista la ecuación arte=vida se transforma en una posibilidad potenciada por los nuevos medios. Los avances tecnológicos, traducidos en la proliferación de dispositivos que facilitarían el diario vivir, así como la televisión y la instauración de una cultura del espectáculo en la que él mismo estaba inserto, son quizás los elementos claves para entender su concepción de la "obra de arte total":
"Se podrá inventar un ´arte ambiental`, de la misma manera que hablamos de la música ambiental e instalarlo en nuestras casas. Los grandes teatros y las óperas modificarán a diario el aspecto de sus espacios en función del repertorio y esta decoración evolucionará siguiendo el desarrollo de la intriga. Así, se podrá programar un muro catódico de puntos coloreados y la electro luminiscencia será controlable"
La revisión que hace Paik de la Gesamkunstwerk está definitivamente cargada de ambigüedades, de hibridaciones de todo tipo en donde el video juega un rol fundamental en la definición de su propio concepto de "ópera electrónica". En consecuencia, vislumbramos como la obra de Paik es en rigor, absolutamente posmoderna, es ópera posmoderna. Para Kim Hong-Hee, Paik "creó un mundo artístico posmoderno en términos de estilo, forma, contenido y tema con el video, un medio representativo de la era posmoderna". Esto es lo que se verá claramente en una obra clave del imaginario visual de Nam June Paik: "Electronic Ópera Nº.1".
ELECTRONIC ÓPERA No 1.
"Electronic Ópera Nº.1" es una pieza audiovisual de 27:50 minutos, con color y sonido, desarrollada el año 1969 en el marco de la exposición "The Medium is the Medium". Esta exposición fue una de las primeras colaboraciones entre la televisión pública y el campo emergente del videoarte en los Estados Unidos. En aquella ocasión la cadena WGBH de Boston encargó a seis artistas – Nam June Paik, Allan Kaprow, Otto Piene, James Seawright, Thomas Tadlock y Aldo Tambellini- la creación de piezas originales para televisión utilizando los medios técnicos que la cadena disponía. Cada artista, siguiendo sus preceptos estéticos, debía producir una obra que explorara los distintos parámetros de lo que era, en ese entonces, un nuevo medio. Las propuestas desarrolladas transcurrieron principalmente desde el procesamiento de imágenes de video y la interactividad, a la danza y la escultura. Los encargados de este proyecto fueron David Oppenheim (productor ejecutivo), Ann Gresser y Pat Marx (productores) y Fred Barzyk (director).
La primera impresión que produce "Electronic ópera Nº1" es la de un escenario disminuido hasta la abstracción. Un círculo ondulante se deforma y se mueve de manera hipnótica graficando los vaivenes de la música. De fondo se oye la sonata "Claro de Luna" de Ludwig van Beethoven
en una versión electrónica, metálica, casi como el soundtrack de un arcade de los años 70. Junto a la versión sintetizada de "Claro de Luna" se escucha una voz que ordena "Close your eyes, open your eyes a bit ... This is participation TV". Para la visualización de este video, Paik encarga a los espectadores cerrar y abrir los ojos a ciertos intervalos. Cuando el video acaba y parece repetirse, nuevamente una voz ordena a los espectadores "Turn off the TV".
Durante todo el video se van sucediendo diversas imágenes, desde una bailarina en topless, tres hippies hasta Richard Nixon. Estas imágenes son distorsionadas, duplicadas, invertidas en sus gamas tonales o negativizadas, en un collage mezcla de fantasía e hiperrealismo. Kim Hong-Hee plantea que "mediante su trabajo de repetición, superposición y división de imágenes, un estilo de collage propio, Paik también logra obtener la duplicidad visual que necesita". Esto no es nuevo en el trabajo del artista coreano y funciona como una constante. Para Jean Paul Fargier, todo su trabajo está caracterizado por el desdoblamiento (dedoublament), en que la imagen se divide en dos, y en la reduplicación (redoublement) en que las dos imágenes se superponen.
Para Laura Baigorri esta obra de Paik ironizaba sobre el concepto de participación y en ella daba consignas contradictorias al espectador mientras mostraba en la pantalla bailarinas o el retrato distorsionado de Nixon. Este es un punto interesante en el contexto operístico bajo el que se sitúa este análisis y nos hace cuestionarnos algunos elementos: ¿Por qué esta obra de Paik es una ópera? , ¿En qué sentido funciona o no funciona como una ópera? o ¿Cual es el rol del espectador en la ópera electrónica?
Si entendemos el aspecto ritual de la ópera tradicional veremos claramente las analogías con su variante electrónica. Antiguamente el espectador de ópera estaba sometido a la oscuridad de la vela. Posteriormente la electricidad hizo su aparición aportando una nueva perspectiva a este sentido ritual de la ópera. Actualmente se podría decir sin problemas que las condiciones de audición y visionado de la ópera occidental son similares en todas partes, manteniendo ciertos componentes como la ensoñación: "En la ópera tradicional hay un cierto condicionamiento a partir de los actos del ritual, obligándonos a abandonar el tiempo y las obligaciones diarias (instalarse, la propina al acomodador, abrir el programa, etc)"
En esta obra de Paik algunos de dichos condicionamientos se mantienen. La voz que a través del televisor ordena al espectador cerrar y abrir los ojos cada ciertos intervalos, separando simbólicamente en actos este video, nos revela esa intención de Paik de incorporar la ópera como concepto en nuestras vidas diarias a través de la tecnología ( "Se podrá inventar un ´arte ambiental`, de la misma manera que hablamos de la música ambiental e instalarlo en nuestras casas...") Para que esta obra sea ópera, Paik necesitaba la respuesta del espectador, he ahí la lógica de ordenarle que cumpla con ciertas acciones que mantengan el diálogo con la imagen proyectada en un monitor.
"Electronic ópera Nº1" manifiesta una extraña mezcla de ficción y realidad, algo que Paik suele usar con agudeza en gran parte de sus obras. Esta dicotomía entre realidad y ficción también está enraizada en la génesis de la ópera. Desde los inicios de la ópera en el teatro griego, el escenario consistía en una tarima en donde se cantaba, se danzaba, se hacía acrobacia, prestidigitación o ilusionismo. La ópera tradicional es ilusión pura (ludere), los personajes son ficticios en escenarios no reales. En cambio, la "Electronic Ópera Nº1" de Paik mezcla ficción y realidad. Los hippies y la mujer desnuda están aún en el plano de la ficción, son estereotipos. Pero la imagen de Richard Nixon es un balde frío de realidad. Del mismo modo, en la ópera tradicional actúa el placer de la repetición y de la estabilidad de las narraciones (una obra puede ser vista infinidad de veces con mínimos cambios). No obstante, en la ópera de Paik no existiría el placer de la anticipación a los acontecimientos pues la narrativa se ve superada por la abstracción visual. Aún así, la ópera tradicional, es un espectáculo que en muchas ocasiones se puede transformar en un entretenimiento sin lógica, en especial para un público no informado, equiparándose a la propuesta de "Electronic Ópera Nº1" y otras obras de Nam June Paik:
"El espectador no informado se encuentra encerrado en un local, generalmente de arquitectura vistosa y complicada, lleno de espectadores que siguen con indudable entusiasmo una representación teatral en la que no se entiende gran cosa de lo que están cantando una serie de personajes...a veces las voces se ponen de acuerdo para cantar juntas un pasaje estruendoso que termina en un clímax sonoro, en el que no falta un sector de cantantes que forman un coro, y el público aplaude enfurecidamente...El espectáculo muchas veces se interrumpe en aquel momento incluso durante varios minutos. Luego se reemprende, y a veces puede adquirir un tono lento y hasta mortecino, aunque no tarda en volver el carácter estentóreo de las voces que culminan en una nueva aclamación de un público sin duda fanatizado por algo que es difícil de precisar si no se conoce adecuadamente el ambiente"
El juego de realidad y ficción tiene implicancias aún más profundas en esta obra de Paik. Bajo la lógica de este artista, la tecnología es la creadora por excelencia de nuestra realidad (hiperrealidad), cada vez más ficticia y saturada de simulaciones (Baudrillard). La pantalla del televisor es el hilo conductor en la obra de este artista y actúa como el articulador de su discurso. Para Paik, la televisión era el nodo conector y ahí puede radicar su interés en la transformación y reconstrucción de la relación del espectador con el medio televisivo, pues esto significaría modificar la relación con nuestro entorno y con nuestra realidad.
Pero Paik era un hombre contradictorio, y el uso de las tecnologías en sus obras se enraíza en una compleja trama de vinculaciones conceptuales aún por desarrollar. La utilización en una primera etapa de radios, antenas, televisores y electrodomésticos con el fin de generar entornos multimediales precarios, para luego trabajar con rayos láser y ser el primer artista en utilizar un satélite en la producción de una obra, encierran una visión conciliadora con la tecnología, o en sus propias palabras un intento de "humanizar la tecnología". Sin embargo, esta relación con la tecnología para muchos no termina de cuajar en esta declaración fraternalista. Eugeni Bonet, por ejemplo, plantea que:
"Coherente con el espíritu de Fluxus, Paik se mueve en el terreno de la paradoja: su aceptación del poder de la tecnología es, a la vez, una forma de ridiculizar satíricamente al "homo tecnologicus" histriónicamente representado por él mismo"
Pese a estas contradicciones, en la obra de Nam June Paik vemos como todo apuntaba hacia "la obra de arte total" inserta en un contexto cultural tendiente hacia la "espectacularización" de la vida cotidiana:
"Toda la técnica de la TV y del cine se revolucionará, el dominio de la música electrónica se extenderá al nuevo horizonte de la ópera electrónica, la pintura y la escultura serán trastornadas, el arte intermedia cobrará cada vez más importancia, asistiremos al nacimiento de la literatura sin libros y del poema sin papel".
Es finalmente desde esta "espectacularización" en donde debemos situarnos para comprender "Electronic Ópera Nº1". El concepto operístico de Paik se muestra así, ampliado hasta límites que claramente él ya sospechaba desde sus inicios. Ya sea a través de las obras instalativas, las performances o los videos, comprendemos que el objetivo de Paik era reconciliarnos con las tecnologías a sabiendas que el mundo se sustentaría en ellas. En concordancia con lo que planteaba Eduardo Subirats, la Gesamkunstwerk
paikiana se corresponde a un modelo de integración planteado no sólo como integración de todas las artes, sino que como una doctrina de salvación social. La ópera electrónica es de este modo, el concepto que define ampliamente el arte y la vida en las sociedades modernas. Es un diseño cultural utópico para algunos y distópico para otros, pero que innegablemente encierra un modelo de organización asimilado por la occidentalidad hasta el desvarío.
NOTAS:
MURO, Juan Antonio. Música y artes plásticas. Sonograma, revista de pensament musical. Nº2, año 2008. Disponible on line: http://www.webdemusica.org/sonograma/num_02/juanantoniomuro.html. [consulta: lunes 1 de Junio de 2009]
2 FERNÁNDEZ, Teodora, BENITO, Aurora y PASCUAL, Magnolia. La música en las artes plásticas. Eufonía: Didáctica de la música, Nº 16, 1999 , pp 43-54.
3 CASTARÈDE, Marie-France. El espíritu de la ópera. La exaltación de las pasiones humanas. Paidós, Barcelona, 2003.Titulo original: Les vocalises de la passion. París, 2002, p 190.
4 SUBIRATS, Eduardo. Quinta tesis: arte como espectáculo, en El final de las vanguardias. Antrophos, Barcelona.1989. p 55.
5
CASTARÈDE, Marie-France. op.cit, p 23.
6 LÈVI-STRAUSS, Claude. Entrevistas en televisión, Une approche de Lévi Strauss, TF1, 20-22 de Junio de 1977.
7 OSBORNE, Charles. Como disfrutar de la ópera, Gedisa, Barcelona, 1998, p 13.
8 CASTARÈDE, Marie-France. op.cit,., p 29.
9 OSBORNE, Charles. op.cit., p17.
10 Véase NYMAN, Michael. Nam June Paik, Composer. en HANHARDT, John G . Nam June Paik, Whitney Museum of American Art/ W.W., 1982, p 79.
11 ZARU, Antonia y GARCÍA L., Marco. Entrevista a Nam June PAIK, New York, Agosto de 1992, publicada en el catálogo de la exposición Il Novecento di Nam June Paik, Carte Segrete, Roma, 1992.
12 Véase PERÉZ ORNIA, José Ramón. El arte del video. Introducción a la historia del video experimental. Serbal, Barcelona, 1991, p 38.
13 Véase la versión digital de la colección permanente del Museo Reina Sofía, disponible en: http://www.museoreinasofia.es/coleccion/obras/tributejohn.html
14 NYMAN, Michael.op.cit, p 79.
15 BAIGORRI B., Laura. El video y las vanguardias históricas. Universidad de Barcelona, Textos Docents 95. Barcelona, 1997, p 55.
16 Véase Ibid, 12.
17 Ibid, p 77.
18
Ibid, p 76.
19 Nam June Paik, en Il novecento di Nam June Paik, Carte segrete, Roma, 1992.
20 Véase, BAIGORRI B., Laura. Paik TV: Homenaje a un mongol visionario, en Nam June Paik y Corea: de lo fantástico a lo hiperreal, 1932-2006. Catálogo de Exposición, Fundación Telefónica, 2007, pp 365-366.
21 Kim Hong-Hee, La visión de Corea por Nam June Paik y la alegoría metonímica: Fantasía e hiperrealidad, en Nam June Paik y Corea: de lo fantástico a lo hiperreal, 1932-2006. op.cit, p 36.
22 Esta melodía era una de las favoritas de Paik y la utilizó en otra obra Sonata quasi una fantasia de 1962.
23 Kim Hong-Hee, op.cit, pag 44.
24 Jean Paul Fargier, citado por Kim Hong-Hee, ibid., p 44.
25 Véase Laura Baigorri, TV
Paik: Homenaje a un Mongol visionario. op.cit, p 365.
26 Marie-France Castarède, op.cit, p 24.
27 La voz es otro elemento fundamental de la ópera: "La mirada y la voz despiertan y excitan la pasión amorosa.
pero la voz tiene preeminencia sobre la mirada porque, en los orígenes de la vida individual, todo dio comienzo a través de ella. La ópera atestigua esta preeminencia de la voz, por más que la escenifique". Marie-France Castarède. Ibid., p 52.
28 ALIER, Roger. ¿Que es esto de la ópera? Introducción al mundo de la lírica. Robinbook, Barcelona, 2004, p15.
29 Kim Hong-Hee, op.cit, p 80.
30 BONET, Eugeni, En torno al video., Gustavo Gili., Barcelona, 1980, p 67.
31 Véase, BAIGORRI B., Laura. Paik TV: Homenaje a un mongol visionario, op.cit., p
366.
BIBLIOGRAFÍA.
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Documentos digitales y páginas web:
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[consulta: lunes 1 de Junio de 2009]
http://www.museoreinasofia.es/coleccion/obras/tributejohn.html
http://www.uclm.es/ARTESONORO/paik/index.html
Extracto de video "Electronic Ópera Nº1" disponible en:
http://openvault.wgbh.org/ntw/MLA000209/index.html